10/31/2014

MIS AVENTURAS CON MI ORBEA TUAREG 3

Retomando mi sana constumbre de compartir con vosotros mis aventuras ciclistas, continuo por el mes de mayo, concretamente el día 4 en el que  me dispuse a salir con mi orbea en companñía de una amiga en dirección al Casar de  Cáceres. Este día destacó porque vimos una vaca cercada (como tiene que ser o debería ser siempre), la cual estaba en pleno parto. Nos quedamos para ver si por fin daba a luz a su ternero . Nos bajamos de las bicis y sentadas con las piernas cruzadas, ahí nos quedamos a mirar.

Pero debimos de cortarle el rollo, porque la vaca se movía poco a poco, alejándose de nosotras. Bastante tenía ella con dar a luz como para encima tener público. Nos marchamos sin más y ahí la dejamos, tranquilita.

Al regresar a Cáceres, me llevé una grata sorpresa. El coche de colores de una autoescuela de mi ciudad estaba ahí, aparcado. Hacía años que no lo veía circulando por las calles. Pensaba que lo habrían retirado de la circulación o algo así, pero ahí estaba tan bonito como siempre. La verdad es que yo quiero un coche así y si es de autoescuela con pedales donde el copiloto mejor, así si cometo una infracción el que vaya conmigo la puede evitar, jajajaja. Qué peligro!!!


El 29 de junio tenía pensado ir hasta el pueblo del Aldea del Cano. Iba a ser una ruta de un poco más de 40 km. Al llegar a Valdesalor,  tomé un camino con cierta incertidumbre porque no sabía con lo que podía encontrarme. 

Cuando ví que las vaquitas estaban cercadas, me  relajé. Fallo. De repente, visualicé a lo lejos dos perros enormes que cuidaban de un rebaño de ovejas y sin pastor ni nada. Nada más verme, me ladraron y salieron corriendo. Me bajé de la bici, me di la vuelta y nerviosa porque no conseguía arrancar. Una vez en marcha, pedaleé lo más deprisa que pude con la dificultad de ir en cuesta arriba por un terreno arenoso que  hacía que mis ruedas derraparan. 

Me falto poco para echarme a llorar. Sí, soy una cagona, pero joé es que estaba sola. Al llegar otra vez a Valdesalor estaba enfadada y me dije a mi misma". ¡PUES AHORA ME VOY AL EMBALSE! Me metí en la carretera y me propuse hacer una ruta que señalaba un cartel en dirección a Torreorgaz. 

Después de un buen rato, opté por darme la vuelta pues al no llevar gps no sabía si me quedaba mucho o no para llegar al mencionado pueblo. Mientras daba la vuelta, una furgoneta me adelantó y el chalado del copiloto me gritó para hacer la gracia, qué susto, casi me caigo. No le dije nada por miedo a que se detuviesen y quisieran pasarse aún más de la raya. Pero desde mi blog, le digo a ese pavo: GILIPOY1º56*-/+!!!!

Como si no fuera suficiente, después de ese susto al tomar una curva acabé enganchándome en unas zarzas. Jolines, ya podían arreglarlas. Desde entonces, la idea de comprar unas tijeras de jardinería me ronda la cabeza.

 ¡¡La de material que se necesita para montar en bici!!

Al llegar otra vez a Valdesalor, estaba cansadísima. Hice una pausa de 10 minutos para comer mi chocolatina y mi puré de fruta de sandía y melón. Lo compró en el mercadona y está muy bueno. 

Finalmente, retomé la ruta subiendo el puerto de las camellas despacito y con buena letra. Sí, llegué a casa pero cansada como nunca lo había estado antes. Total de km= 63.54


El 19 de octubre salí con un par de amigas en dirección a Sierra de Fuentes-Embalse de Guadilova. La ruta fue de lo más divertida y más después de tanto tiempo sin vernos. Ese día mi bici sufrió un "pequeño percance", pues al cambiar de piñones para subir una pronuciada subida, la cadena se saltó y en consecuencia el cambio se vio afectado. Podía cambiar de plato pero no de piñones. Al menos se quedó en el piñón grande y plato pequeño, lo que me permitía subir la cuesta sin problemas.

Esa tarde la llevé a limpiar para adecentarla antes de llevársela al del taller. 

Al día siguiente me dieron la fatídica noticia que me esperaba. El cambio de la bici se podía arreglar pero iba a seguir teniendo problemas mecánicos con mi orbea. Conclusión: Plan Renove.

Ahora tengo una bici nueva, una Mérida. El 19 de octubre fue el último día que salí con mi orbea. La verdad es que me da pena pero cuando no era una cosa, era otra. Me ha aportado muchas alegrías y hemos recorrido juntas miles de km. Gracias!!!!!!

A pesar de ello, mis aventuras por su puesto que no terminan aquí. Ahora es el turno de mi Mérida y en los sucesivos meses tendréis noticias nuestras. Hasta la próxima.

2 comentarios:

Montse Martínez Ruiz on 2 de noviembre de 2014, 19:44 dijo...

¡Ay, madre mía! pues sí que te pasan aventuras con la bici. Me ha gustado ver ese coche de colores de la autoescuela, es original.
Es triste despedirse de tu Orbea, ya casi como una amiga de paseo, pero ahora tienes una nueva y ya estoy deseando saber de tus nuevas aventuras.
¡Te he echado de menos, guapa! Me ha dado mucha alegría que vuelvas a escribir :)
Un beso enorme.

pixel on 4 de noviembre de 2014, 0:00 dijo...

Montse, la verdad es que con la antigua bicicleta me ha pasado de todo y guardo buenos recuerdos. Me dio pena pues yo pensaba que me iba a enterrar con ella, pero... no ha sido así.

Con la nueva estoy disfrutando a tope.

Yo también te he echado de menos y es que tengo absoluta dependencia de la blogosfera, de mis seguidores y de aquellos a los que sigo.

Voy a intentar pasarme más a menudo aunque sea para compartir alguna chorrada pues tanto tiempo se nota.

Un beso

 

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