En esta ocasión tenemos como una especie de tira cómica, de la que yo destacaría las escenas de los siguientes círculos. Empezando por la página izquierda que se divide en dos columnas por así decirlo, si nos vamos al tercer círculo de la izquierda nos encontramos con unos huevos masculinos que dejan la boca abierta y no para comerse una tortilla hecha a base de buenos huevos, bueno hay gustos para todos y ahí lo dejo.
Por si alguno no se cree que eso no sea muy real, decir que me he informado y que puede pasar, no es muy común pero al que le toque le tocó. No quiero ser mala, pero siempre he pensado que si las mujeres todos los meses tenemos la auto invitada mujer de rojo, dolores de tripa... ¿por qué los hombres no pueden tener una vez al mes un par de testículos un tanto voluminosos?
En el círculo que está justo en frente de el de los grandes huevos, el tercero de la columa derecha de la página izquierda muestra una contorsión alucinante. Ese problema de torticolis yo creo que no tiene. El cuarto de esta columna derecha poco respeto le tiene al crucifijo, lo digo porque está sacando la lengua y no creo que fuera porque se la quemase con una sopa caliente, aunque nunca se sabe.
Finalmente el primero de la página derecha, columna de la derecha, también es otro contorsionista que es capaz de montar al revés en un burro. Jolín, como eran nuestros antepasados y ahora por nada, ya tenemos que ir al osteópata.









