Son las 2:14 y aquí estoy, delante del ordenador escuchando una canción que descubrí viendo un vídeo en el que te explicaban cómo dibujar el personaje de Betty Boop. Dibujo que quería hacer para mi madre por el día de la madre, ya que a ella siempre le ha gustado mucho esta muñequita. Le gustó mucho y personalmente quedé satisfecha con el resultado.
La canción que se escuchaba de fondo me envolvió de tal manera que, incluso después de haber hecho mi dibujo volví a ver el vídeo una y otra vez por escucharla. Y eso que en el vídeo se escucha la voz de quien enseña a dibujar, que por cierto, también es bonita.
Pues bien hablando con Silvia sobre la música, me comentó una aplicación que me podía descargar en el móvil para averiguar el nombre de la misma. Yo pensé que no iba a tener mucha suerte, porque me daba que iba a ser una de esas canciones que se insertan aleatoriamente al subir un vídeo en YouTube. Me equivocaba...
Conseguí averiguar qué canción era, una que no tiene copyright y seguramente sea de las que se insertan en los vídeos por defecto.
Antes de compartir la canción, quería decir que esta pandemia, esta situación que estamos viviendo está siendo dura para muchas personas, triste para todos aquellos que han perdido a un familiar. Es una situación que requiere una enorme responsabilidad por parte de todos, no solo por nuestra salud sino por el resto. Se lo debemos a todos aquellos que han hecho y siguen haciendo un continuo e incansable esfuerzo, así como a aquellos que ya no están. Nos lo debemos a todos, a la humanidad, a la madre naturaleza, al mundo entero.
Si digo esto es porque aunque está siendo duro, yo he de reconocer que esta especie de paréntesis, kit-kat, me ha traído cosas buenas. No me refiero solo a mi regreso a la blogosfera, a mi tiempo para jugar a mis juegos, al interés por aprender a dibujar. Me refiero a que en este tiempo he tenido la oportunidad de conectar con alguien en un sin fin de innumerables aspectos.
Hacía muchísimo tiempo que no congeniaban tan bien y tanto con alguien. Normalmente, me he llevado mejor con los chicos, curioso verdad. Mi Cacho Perro, con él sí que congenié desde el principio y ahí sigue. Cierto es que nos separamos durante largo período de tiempo. No os asustéis, no hubo mal rollo, sólo que cada uno tenía sus quehaceres. Hace algún tiempo hemos retomado el contacto. Tal vez, no como antes, pero no me preocupa. Tarde o temprano, poco a poco, podremos volver a conectar como antes o mejor, por qué no.
Pero ahora he conocido mejor a una persona de mi mismo sexo con el que tenemos muchas cosas en común. Gracias a ella he descubierto su blog, poco a poco voy conociendo su personalidad, sus aficiones, que muchas coinciden con las mías...
Está genial. Tengo el presentimiento y deseo de que esta amistad que se está fraguando, perdure por muchos años.
Gracias Silvia por todo lo que compartes conmigo y por dejarme asomarme poco a poco a tu vida.

