AL MARGEN

Hace unos minutos que he estado pensando en algo sobre lo que llevo reflexionando desde hace muchos años y que a día de hoy lo tengo más que interiorizado. De hecho, es que si lo pienso bien creo en los tiempos actuales, para mi no tiene sentido verlo como dirían muchos como algo natural. Me explico.

¿Qué necesidad hay de presentar y compartir con tu familia aquella persona que es especial para ti? Esa persona es especial para ti, te hace sentir bien y te gusta compartir con él/ ella tu vida. Pues para qué presentársela a tus padres. 

Porque es lo natural, lo normal. Bueno vamos a ver qué se entiende por normal, porque hoy en día hay muchas cosas que deberían aceptarse con naturalidad y no es así. A mi que a estas alturas me vengan a decir qué es lo normal, yo me lo paso por el arco del triunfo. No hay nada escrito.

Que sí, que yo respeto a aquellos a los que les apetece presentar a su pareja a su padres... No lo critico pero que yo paso. No lo contemplo. ¿por qué?

Porque en mi caso sé y he sabido siempre que mi familia no iban a aceptar a esa persona. Lo llevo pensando tanto tiempo que ya la idea de hacer algo que se considera como lo natural, no lo veo tan claro.

¿Cuántas veces ha pasado y pasará que tu madre, padre, un hermano o qué se yo no le ha gustado la novia/novio de su hij@ y se han llegado incluso a meter en la relación? Pues bien para evitar eso, cada uno que viva su vida, manteniendo una relación si es posible, pero ojo, sin meterse, sin ponerse pesad@, insistente en "a ver cuándo nos presentas a alguien". Anda ya.

Muchos dirán que les hace ilusión presentar a su familia aquella persona que les hace feliz, vale, lo entiendo, pero yo esa ilusión no la tengo. La tengo con mis amigos, eso sí. Pero con mi familia no. Es como lo de tener hijos, no me gustan los niños. El famoso reloj biológico en mi caso no ha existido nunca, no se rompió, simplemente nunca lo he tenido.

Complicado, ¿verdad?. Familia por un lado y pareja por otro. Pues por qué no. Las cosas cambian, por qué no puede darse esa posibilidad. 

Yo ni familia, pero eso ya no depende de mi. 

No voy a renunciar a una parte de mi ni tampoco voy a renunciar a ella. No sé lo que pasará o tal vez sí lo sé, pero esto es lo que hay y elegir me parece un sin sentido. 

RESPUESTA A LOS COMENTARIOS DE LA ANTERIOR ENTRADA

Ha pasado ya un tiempo muy largo desde que publiqué la última y no respondí a los comentarios. Mis disculpas.

He intentado publicarlos pero no sé por qué no puedo, tal vez, los comentarios tengan una caducidad.

Por eso he decidido publicar vuestros comentarios y responder a los mismos a través de una entrada nueva.

Podría pasar y no contestar, pero no me gusta esa opción. Me gusta devolver mi tiempo a mis seguidores como corresponde.

Comentario de Montse:

Pues, para que lo sepas, estoy muy de acuerdo contigo con lo que expones. No creo que se tenga que sufrir para obtener la gloria, ni que todo el mundo destaca ni que se encuentre una razón para vivir y sobre todo, nadie tiene la obligación de seguir si no se quiere seguir porque creo en la libertdad, en que cada uno haga lo que quiera con su vida y sus circunstancias.
No sé muy bien el tema concreto del que hablas ¿suicidio?, pero sí sé que no debemos juzgar las decisiones de los demás por mucho que nos duelan, que no todos tienen la capacidad de afrontar las dificultades y hay que aceptar esa posibilidad.
Espero que no sea en relación a alguien de tu entorno ¡ay, qué complicado es vivir aceptando aquello que no nos gusta!
Muchos besos.

Mi respuesta:

Buenas Montse. Gracias por tu aportación y por tu respeto a no criticar, entendiendo o no, mi opinión. Siempre has comentado desde el respeto, y eso es algo que valoro mucho de ti.

Sé que el tema es polémico pero no poder hablar sobre ello con otro punto de vista que no es el "aceptado" por la sociedad, no me parece tampoco justo. Es represivo.

Siempre he pensado así. Cierto es que no he vivido la parte de perder a alguien de esa manera y, por ese motivo, me puedan llover las críticas, pero tampoco creo que un punto de vista diferente al mío sea el que deba prevalecer, ni que prevalezca el mío. No me gusta imponer mi criterio o mi forma de ver, sentir las cosas, pero tampoco acepto que me digan cómo tengo que pensar. No me gusta que me impongan lo políticamente correcto, de hecho me repatea estar siempre pensando o midiendo qué digo o no digo.

Cruzar la línea no creo que sea plato de gusto para nadie, pero sufrir hasta el final qué sentido tiene eso. Los demás podrán decir que estarán allí siempre que se les necesite, pero seamos francos, cuándo alguien no consigue remontar y los demás no conseguimos que lo haga, nos frustramos y nos cansamos. Acabamos todos agotados, tanto los que queremos que esa persona continúe como sea (vaya solución), como el que no ve motivos.

Debe ser duro pero judgar es lo último que se debería hacer o simplemente, lo mejor es no llegar ahí.

Al final todo se reduce a los juicios de los demás, todo está sujeto a juicio. ¿Quiénes de nosotros está en posesión de la verdad absoluta? ¿Acaso existe la verdad absoluta?

Son decisiones, son decisiones que pueden gustar o no, pero sufrir por sufrir, aguantar los juicios, las críticas sobre aquello que no se entiende, se siente o no gustan no llevan más que a encontrar otro motivo más que dar el paso.

Un fuerte abrazo, Píxel.

Comentario de Silvia Silvam

Creo que el único o la única cobarde que habría aquí es quien se refugiara en el anonimato o la distancia que ofrece un blog para criticar que una decisión como la que aquí se describe está falta de valor. Objetivamente no creo en absoluto que sea así. Y personalmente tampoco lo creo. Al contrario, cualquier persona que toma una decisión tan complicada y trascendente, bien sea seguir con su vida o no seguir, y seguramente en una tormenta o inmovilidad cuya dificultad nadie padecemos, sólo ellos, tiene un valor enorme.Nunca me ha parecido una decisión cobarde y, ni mucho menos, sencilla...sino al contrario, la más difícil. Tanto no seguir adelante y abandonar la vida, como seguir, a pesar de sentimientos y/o situaciones casi insoportables para quien las sufre. Creo que ojalá todo el mundo pudiera tener la lucidez y el valor de elegir lo que quiere hacer con su vida, y la libertad para hacerlo sin ser condenado. Creo que es una libertad básica, a pesar del resquemor con que se contempla. Quizá parte de ese resquemor proceda de la conveniencia de instaurar una barrera psicológica, en este caso de tipo moral, sobre una elección tan extraordinaria y del todo irreversible... como si así fuese más sencillo mantenerse alejado de esa posibilidad y, por tanto, "a salvo" y dentro del sistema en que vivimos...¿instinto de autoconservación? Tal vez. Aún así, está condena es un error, pues si cada quien vive como quiere, en teoría, ¿por qué no poder decidir hasta cuándo?
También está presente la costumbre de ofrecer a personas en situaciones que rozan o sobrepasan ese límite, argumentos como "la vida merece la pena". Y es verdad, para mí merece la pena... pero, ¿cuántas personas no lo sentirán así? Sino un transcurrir de días que asemeja un castigo, al que no se encuentra sentido ni ganas de seguir adelante, o un dolor que afrontar cada día sin apenas poder llegar al día siguiente en pie. ¿Quién sabe cómo sentimos las cosas por dentro? ¿Qué nos motiva, qué ausencias no podemos soportar? Somos tan diferentes... Creo que es pretender aplicar la misma medicina para males muy diferentes, no siempre puede ser eficaz, aunque en muchos casos sí.
Y hasta aquí podría llegar una forma de ver esta posibilidad, por así decir, desde una cierta "distancia". Pero desde esa distancia hasta llegar a la persona, hay muchas cosas...y personas, casi siempre. Lo mismo que no se puede, o no se debería poner a nadie como escudo o excusa para obligarte a mantenerte en pie cuando sabes que has llegado al límite, tampoco se puede ignorar que habrá una cascada de sentimientos alrededor de ese suceso que ya nunca se detendrá. NUNCA. Aunque se entienda y respete la decisión de alguien, y no pretendas ser la roca a la que se aferre para vivir una vida que tiene claro que no quiere vivir, habrá algo dentro de ti que se destruirá, y jamás se recuperará... cuando sepas qué ha pasado, será como si todo tu ser se congelara por dentro, como si nunca hubiera conocido el calor ni lo fuera a volver a conocer (y, una parte, nunca lo conocerá más). Y ese montón de hielo en que te conviertes por dentro, estallará, de dentro a afuera. Apenas podrás llorar, pensar, o siquiera tragar saliva. Sólo verás los restos de tus sentimientos, y los de cierta inocencia irrecuperable, esparcidos en trocitos milimétricos a tus pies, sin saber qué hacer... cómo guardarlos o recomponerlos. Por supuesto, nunca se recompondrán del todo. Ni siquiera cuando esa persona que quiso irse, no se vaya al fin porque algo lo impida.
En definitiva. Nadie tenemos posición para valorar un derecho tan íntimo de otra persona. Y pienso que pocas veces, además, se hace uso de él precipitadamente, como si no se supiera lo que se hace, sino al contrario, sabiéndolo muy bien.

Gracias por una entrada diferente y, hasta cierto punto, controvertida a ojos de algunos, pero muy sincera y necesaria como algo sobre lo que hablar.
Un gran abrazo, Píxel.

Mi respuesta:

Buenas Silvia,

Como acostumbras siempre aportas un punto de vista diferente que enriquecen al  blog. Esos sentimientos desgarradores de los que hablas ante una pérdida o no, de un ser querido que se encuentra en estas circunstancias,  sentimientos que se generan al ver que hay alguien ahí que es importante para ti, que quieres que siga formando parte de tu mundo pero que sabes que no puede ser porque ese ser no se siente parte de él, porque siente que el final llegó, los desconozco, pero nunca he dado por hecho que sean menos duros.

De hecho siempre he insistido mucho a lo largo de los años que llevo con este blog en que no hay sufrimientos mayores, más importantes que otros. Tendemos a veces a frivolizar o infravalorar lo que sienten los demás por los sucesos que les pasan. Nos puede parecer a veces un poco absurdos. 

Hubo una vez una profesora que nos dijo que nuestro único problema era estudiar, que los adultos sí tenían problemas más serios. Por supuesto, no estaba de acuerdo. Se dice mucho que los jóvenes tienden a dramatizar sus problemas y que lo que tienen es mucha tontería. Cuidado con lo que se dice.

Esa forma de quitar hierro al asunto no me ha gustado nunca un pelo. No voy a contar aquí los problemas que tuve en la adolescencia pero alguno que otro han tenido proyección en la vida adulta y han sido difíciles de dejar atrás.

Cada uno afronta los obstáculos como mejor puede o sabe. Son decisiones, decisiones que con más información pueden resultar más fáciles o no. Quién sabe si estás acertando o no. 

Con qué facilidad se premia, se aplaude al que acierta y con qué facilidad se hace leña del árbol caído a aquél que tomó la decisión equivocada. A toro pasado todo se ve muy fácil.

Yo me he equivocado muchas veces, me he equivocado por dar cosas por sentado y por pensar "qué tontería estar así por esto o por lo otro". No voy a ser hipócrita, me he equivocado, pero esas equivocaciones, la vida misma, me enseñan cada día a ser más respetuosa con según qué cosas.

Vale, no se puede hacer un drama a lo mínimo, más que nada porque tanta negatividad no es buena para nadie. Pero eso, sólo se aprende con el paso del tiempo, las experiencias. Por ello, creo que los jóvenes y los no tan jóvenes tienen derecho a aprender poco a poco a relativizar por ellos mismos, y no, que seamos los demás lo que les impongamos qué es lo importante y qué no.

Un beso, Píxel.

Una posibilidad

No pretendo levantar ampollas, pero sé que lo voy a hacer. Se me va a echar gente encima. Me van a llamar cobarde, me va a acusar de falta de respeto por todos aquellos que han muerto injustamente, desagradecida... En fin, supongo que son los improperios más suaves que he puesto de ejemplo, los habrá peores. Aún así, igualmente hacen daño y no me van a aportar nada. Por ello, como soy yo la que tiene la sartén por el mango, yo decido qué comentario publico y cuál no.

"No hay gloria sin sufrimiento", mentira

"Todo el mundo destaca en algo", mentira.

"Todos encuentra su razón de estar aquí, su destino", mentira.

¿Por qué alguien tiene la obligación de seguir cuando no quiere? Por la familia, los amigos, porque la vida es un regalo....

Menudo egoísmo. Egoísta el que decide irse pero no los que con cualquier banal argumento hacen lo posible por que se quede.

Egoísta porque los demás se quedan hechos polvo. Con lo cual, veamos. Mejor que uno continuamente lo pase mal, en una continua lucha hasta el fin de sus días, a que sean los que le rodean lo que lo pasen mal.

Pues a ver si vamos aceptando que no todos lo ven como un regalo y que por lo que sea les viene a la cabeza esa posibilidad. Es una opción más, dura. Como cualquier otra. Con lo cual tan fácil no será.

¡Eso es de cobardía, eso es debilidad! La gran mayoría que dice eso, lo dicen del desconocimiento.¿Por que no han pasado momento chungos? No, porque no han cruzado nunca la línea.

Allá cada uno, lo que quiera decir o pensar. Todo el Santo día midiendo uno/a sus palabras, todo el Santo día con lo que es políticamente correcto, pero para ésto hay una criminalización social que asusta.

¿Legalmente es un crimen? No, de momento.

MIS AVENTURAS CON MI MÉRIDA 2

Hoy toca hablar de  mis aventuras sobre mi Mérida. Aunque sólo escribí una entrada en esta sección, aunque dejé este blog por un tiempo, la bici ha seguido formando parte de mi vida. 


Gracias a ella he conocido a más gente que ama tanto la bici como yo y, aunque por circunstancias personales la hayan tenido que aparcar, en el fondo, siguen siendo unos viciad@s del ciclismo.


Respecto a mis aventuras me voy a remontar hasta el año 2015 que fue dónde lo dejé la primera y última vez que escribí sobre ello. Intentaré recordar en la medida de lo posible las situaciones anecdóticas.


En marzo de 2015, Quini, Puri yo nos propusimos ir de Mérida a Cáceres. La primera cuestión que se planteó fue por qué no al revés, de Cáceres a Mérida, pues para Quini, esto último era bajar y lo otro subir. Pero Puri dijo que no, que aunque todo el mundo parte de Cáceres y luego cogen el tren en Mérida, lo mejor era al contrario y así no tener la presión de perder el tren. Nos convenció. Buen argumento, Mapu (Mami Puri a tiempo parcial).


Bien, el tren salía a las 8:00 de la mañana, madrugón para mi, cómo no, pero por la bici lo que sea.


Al llegar a Mérida empezamos a pedalear. La primera parada fue en Carrascalejo, ahí nos tomamos tranquilamente un café mientras Puri intentaba con todas las fuerzas ponerle una braga (para el cuello, no penséis mal) a Quini. Y digo intentaba porque por más tiraba de la prenda hacia abajo, ésta no descendía. El cabezón de Quini es lo que tiene. Eso sí, ella estaba muerta de la risa de ver cómo se esforzaba su amiga por conseguirlo. Por poco no se queda con la braga al estilo ladrón.


Tras la parada continuamos con la preciosa ruta que siendo en marzo, imaginaros lo bonito que estaba el campo y la de preciosas flores que pudimos ver.


Continuamos la ruta haciendo todas las fotos que quisimos. En bici siempre se sabe la hora de salida pero jamás la de llegada y más, si se sale con nosotras. 


Una vez atravesando Alcuéscar, paramos para comer en medio del campo, en plena naturaleza. Luego llegamos a Casas de Don Antonio. En dicho pueblo yo aproveché a tirar mi agua para llenarla de agua fresca de una fuente, mal hecho. ¿Por qué? Porque sabía a jabón, lejía, puajjjj.


Dejando atrás el mal sabor de boca, en dirección hacia Valdesalor, había un puente muy bonito con una charca que ohhh, lala,.. Se me hicieron los ojos chiribitas, ya que charco que veo, charco en el que tengo que meterme y, vaya sí lo hice, tanto que me cubrió hasta las rodillas. Menos mal que de Mami Puri aprendo muchas cosas, como llevarme unos calcetines de repuestos con un par de bolsitas para cada pie y, a lo que yo añadí de mi cosecha, una pequeña toalla. Quini, al verme secarme los pies se metía conmigo, pero es que siempre estamos como el gato y el ratón.


Una vez en Valdesalor, nos tomamos coca cola yo, cerveza sin alcohol para Puri y cómo no, cerveza con alcohol para Quini, nuestro pinchito y hala, a subir el puerto de las Camelias rumbo a Cáceres.


Más o menos es lo que recuerdo de esta ruta.


Si no tuvimos suficiente con la ruta de Mérida, en el mismo mes de marzo decidimos ir a hacer una ruta por Monfragüe. Imaginaros la de fotos bonitas que puedo tener de ese enclave.


En principio íbamos a ir las 3, pero Puri finalmente no pudo por temas personales o como me gusta decir a mi para picarla por "el amor es lo que tiene" a lo que Puri siempre me contesta: "El acostumbramiento, no te fastidia ésta", jajajaj. Disfruto mucho con las salidas de Puri.


Pues bien a la ruta fuimos Quini y yo. Al principio reconozco que no estaba yo muy cómoda yendo sólo con Quini, porque siempre había estado con Mapu, pero fue todo una sorpresa de lo más satisfactoria. Lo pasamos muy bien.


Cuando el tren llegó a su destino, nos subimos a nuestras máquinas dispuestas a disfrutar al máximo. Tras varios kilómetros, empezamos a subir cierta cuestecita que ciertamente nos estaba dejando un poquito sin aliento. De repente, escucho a Quini decir, "Pixel, ni te imaginas el turbo que llevo, jajajaa." 

Yo no sabía a que se refería porque por no mirar hacia atrás, no fuera a ser que me la pegara, pensé que era alguna broma de las suyas.


Pero no, de repente, noté como alguien me ponía su mano detrás y me asistía en mi pedaleo. ¿Quién era ese alma tan amable que nos dio un pequeño y agradecido empujón? 

Era un señor de Burgos con el que estuvimos hablando animadamente pero que como pavas no nos presentamos. Joé, vaya dos, si lo primero era haberle preguntado su nombre, presentarnos, pues na. Nos pusimos ahí a hablar de la ruta, de dónde sois, no hicimos hasta unas fotos, pero ni nombre, ni mote, ni nada.


Lo siguiente que recuerdo fue que vimos un ciervo, nos lo cruzamos tan de repente, que fue un visto y no visto, nos asustamos mutuamente pero estuvo guay verlo tan de cerca.


Para terminar la ruta, Quini decidió en el último momento variar un pelín la ruta. Bueno un pelín, en fin, nos metimos por una zona en la que tenías que cargar continuamente con la bici en brazos y rezar para no resbalar, ese final fue complicado de narices. Menos mal que esta mujer tiene la fuerza de 11 hombres y de vez en cuando me ayudaba a cargar con la bici porque por aquél entonces no tenía mucha fuerza. De ahí, que tiempo después me aficionara a ir al gimnasio que aunque luego lo tuve que dejar, oye me aportó muy buenos resultados a mis brazos.


El caso es que cuando terminamos, como el final se nos fue de las manos, veíamos que ¡¡¡llegábamos tarde para coger el tren!!! Yo ya me veía haciendo noche en cualquier albergue. 


Pero para quien no conozca a mi amiga, decir que tiene varios ángeles que le cubren el culo, a ella y a l@s que van con ella. Tal es así, que paramos en una casa rural cuya dueña tenía una pequeña furgoneta en la que cabían perfectamente las dos bicis. La mujer se no ofreció a llevarnos a la estación. Oh, gracias!!!!


Una vez en el tren, vimos a otro ciclista. Esta vez, sí nos presentamos. Resulta que el chico éste venía también de Burgos y cuando le dijimos que habíamos conocido a un paisano suyo pero cuyo nombre no sabíamos, se ríó por no haberle preguntado su nombre. El caso es que este chico, pensó que podía ser su compañero. No hicieron la ruta juntos porque él ese día no estaba en condiciones. 


Para salir de dudas, le envió un WhatsApp para preguntarle por nosotras y tal fue la metedura de pata del ciclista que conocimos en el tren, que se limitó a leer los mensajes de su amigo tal y como le llegaban, y dijo: Mi amigo dice que "sí, que ha visto a...  ATENCIÓN a madre e hija en bici".

MADRE E HIJA, ostras lo que me reí. Quini diciendo que eso le pasaba por ir con una Beibi (ella lo escribe así) como yo. El otro, muerto de la risa, escribiendo a su compañero que no éramos madre e hija sino compañeras y claro, el burgalés cuyo nombre desconocíamos le contestó: "¿¿¿Se lo has dicho???"

Si es que hay que leer primero los mensajes para uno mismo y luego dar el traslado, que luego se dan situaciones embarazosas... aunque bueno nosotras nos lo tomamos muy bien.


Cuando llegamos, luces puestas, para casa y a la cama. Rendida, rendida, pero con una gran aventura más a mis espaldas.

GRAFITI ONE HUNDRED SEVENTY-FOUR

Dedicado a l@s romántic@s


GRAFITI ONE HUNDRED SEVENTY-THREE

Retomo los grafitis con uno que es  muy colorido y cuyo mensaje no debemos olvidar nunca.


LA CANCIÓN QUE ME VUELVE LOCA LII

Son las 2:14 y aquí estoy, delante del ordenador escuchando una canción que descubrí viendo un vídeo en el que te explicaban cómo dibujar el personaje de Betty Boop. Dibujo que quería hacer para mi madre por el día de la madre, ya que a ella siempre le ha gustado mucho esta muñequita. Le gustó mucho y personalmente quedé satisfecha con el resultado.

La canción que se escuchaba de fondo me envolvió de tal manera que, incluso después de haber hecho mi dibujo volví a ver el vídeo una y otra vez por escucharla. Y eso que en el vídeo se escucha la voz de quien enseña a dibujar, que por cierto, también es bonita.

Pues bien hablando con Silvia sobre la música, me comentó una aplicación que me podía descargar en el móvil para averiguar el nombre de la misma. Yo pensé que no iba a tener mucha suerte, porque me daba que iba a ser una de esas canciones que se insertan aleatoriamente al subir un vídeo en YouTube. Me equivocaba...

Conseguí averiguar qué canción era, una que no tiene copyright y seguramente sea de las que se insertan en los vídeos por defecto.


Antes de compartir la canción, quería decir que esta pandemia, esta situación que estamos viviendo está siendo dura para muchas personas, triste para todos aquellos que han perdido a un familiar. Es una situación que requiere una enorme responsabilidad por parte de todos, no solo por nuestra salud sino por el resto. Se lo debemos a todos aquellos que han hecho y siguen haciendo un continuo e incansable esfuerzo, así como a aquellos que ya no están. Nos lo debemos a todos, a la humanidad, a la madre naturaleza, al mundo entero.

Si digo esto es porque aunque está siendo duro, yo he de reconocer que esta especie de paréntesis, kit-kat, me ha traído cosas buenas. No me refiero solo a mi regreso a la blogosfera, a mi tiempo para jugar a mis juegos, al interés por aprender a dibujar. Me refiero a que en este tiempo he tenido la oportunidad de conectar con alguien en un sin fin de innumerables aspectos.

Hacía muchísimo tiempo que no congeniaban tan bien y tanto con alguien. Normalmente, me he llevado mejor con los chicos, curioso verdad. Mi Cacho Perro, con él sí que congenié desde el principio y ahí sigue. Cierto es que nos separamos durante largo período de tiempo. No os asustéis, no hubo mal rollo, sólo que cada uno tenía sus quehaceres. Hace algún tiempo hemos retomado el contacto. Tal vez, no como antes, pero no me preocupa. Tarde o temprano, poco a poco, podremos volver a conectar como antes o mejor, por qué no.

Pero ahora he conocido mejor a una persona de mi mismo sexo con el que tenemos muchas cosas en común. Gracias a ella he descubierto su blog, poco a poco voy conociendo su personalidad, sus aficiones, que muchas coinciden con las mías...

Está genial. Tengo el presentimiento y deseo de que esta amistad que se está fraguando, perdure por muchos años.

Gracias Silvia por todo lo que compartes conmigo y por dejarme asomarme poco a poco a tu vida.


MUNDO LÚDICO 2

Después de una semanas desde que estrené esta sección, ya va tocando hacer otra recomendación jugona.

Esta vez le toca el turno a...…… a MARUCHI. ¿Maruchi? ¿Maruchi es un juego? Pudiera ser, pero no, Maruchi es una amiga a la que le recomendé un juego de cartas precioso en cuanto a estética y que por la ambientación de cuentos y alguna que otra hada, le iba como anillo al dedo.

Hablo de Dark Tales y sus 4 expansiones. Dark Tales destaca por el arte de las cartas, que al tener un tamaño grande, permite disfrutar mucho más de cada uno de los detalles de los personajes, castillos, lugares mágicos... que se recogen en las mismas.

Es un juego de cartas sencillo, que como dice Masivi se le puede sacar a cualquiera. Es decir, a personas que llevan años jugando como a los que acaban de empezar.

Sencillo pero que tiene cierta estrategia, pues tienes que pensar bien como optimizar tu mano de cartas. Es la mar de entretenido y si a eso le sumamos las expansiones, la variedad está garantizada.

Además yo diría que ninguna de las expansiones sobra, porque lo que hacen es ir graduando poco a poco la dificultad sin perder la esencia del mismo.

En el mundo jugón, muchas veces se habla del afán coleccionista. Publican un juego, y con el paso del tiempo van sacando expansiones, módulos que se agregan al juego aportando nuevas reglas, modificándolas, retos diferentes... En fin, un nuevo sabor que se le da al juego. Bien, pues a veces es muy fácil caer en querer tener todo el juego completo.

Es fácil caer en querer todos los juegos, en crearse una inmensa ludoteca para la que curiosamente no siempre se tiene tiempo para jugar a todos, de forma que muchos de ellos se quedan cogiendo polvo. O simplemente, con el paso del tiempo, salen otros parecidos a los de antaño pero muy mejorados en diversos aspectos que hacen que algunos juegos se olviden.

Yo reconozco que tengo muchos y que por ciertas circunstancias he estado  tiempo sin jugar, pero esta pandemia me ha permitido retomar aquellos que tenía olvidados y que me han entretenido un importante número de horas muertas.

Lo de tener más o menos juegos es como todo, es decir, cada uno que se gaste el dinero en lo que quiera. Yo al final, tarde o temprano les doy un repaso a todos los que puedo y, sinceramente, tenga muchos o no, es mi ludoteca y estoy muy contenta con ella. Porque en cualquier momento, ahí está, mi entretenimiento para mi y mi amigos

Volviendo al tema de las expansiones, decir que algunas que ofrecen ciertos juegos sí merecen la pena y otras no, eso ya lo tiene que valorar el consumidor. Para mi, las expansiones de este juego merecen la pena porque cada una da una experiencia de juego muy diferente y el arte de las cartas es brutal. Es más, yo debo se una rara, pero a veces sin necesidad de jugar, ya solo me entretengo en ver los dibujos de las mismas.

Desde luego a mi amiga Maruchi, el juego le enamoró rápido, pues fue comprárselo y antes de que pudiera decirle nada sobre las expansiones ya se había comprado la primera, la de Blancanieves y no sé si ya las tiene todas o le puede faltar alguna.

Se lo dije, "Maruchi te pega el juego por la estética y creo que como es sencillo te gustará". Le llevé un día las cartas y le gustaron mucho. Cuando terminamos los exámenes me escribió preguntando cómo se llamaba, jajaja. Y finalmente, cayó.

Os dejo algunas fotografías del juego base y de algunas de sus expansiones para que os hagáis una idea. 










Igualmente os dejaré un tutorial de cómo se juega y una partida.

Tutorial



Partida:


LA CANCIÓN QUE ME VUELVE LOCA LI

Aprovechando mi regreso, hay secciones del mismo que me gustaría retomar, a mi ritmo, por supuesto, pero sin olvidarme de ellas. Y ésta sección es una de ellas. La música, la música forma parte de la vida de todos. Es muy necesaria. Y ahí tanta variedad para los miles de momentos que tenemos, que si no es una canción será otra la que nos acompañe un día, unas horas, unos minutos.

Prácticamente todos los días alguna canción escucho y muchos días es la misma. Una y otra vez. Luego me canso de ella y voy a por otra, pero siempre me gusta volver a mis canciones y por supuesto, conocer nuevas letras.

Hoy creo que más que nunca necesitamos la música. En este Estado de Alarma, cada uno se busca la canción que sabe que le anima, le calma, le transporta a un mundo mejor...

Por eso, hoy quiero compartir una música que es muy bonita y que junto con el vídeo que la acompaña os relajará y os hará sonreír, os animará a pensar que tarde o temprano volveremos a disfrutar de la naturaleza. Esa ansiada naturaleza que puede ser un camino de tierra rodeado de encinas, una playa pequeña, un recodo escondido y qué pocos conocen pero que para ti es de lo más reconfortante, una casita en el campo, una charca con patos...

Pero antes de compartir el vídeo, quiero agradecer a  Silvia Silvam que haya compartido conmigo tal joya. Es quien me dio a conocer el vídeo cuyas imágenes me reconfortaron en un momento que de verdad estaba que me subía por las paredes, necesitaba salir, y ya sabéis como está el patio en cuanto al disfrute de momentos fuera de tu hogar.

Silvia Silvam es autora de un blog, Compartimente, compartido con otra persona, que creo merece la pena conocer. Ella enriquece el blog con sus letras, sus relatos y la otra persona (IO) lo complementa con pinturas y fotografías propias, que son un regalo para la vista. Hacen un equipo perfecto. Perfecto porque engrandecen el alma, el pensamiento y la vista.

Agradezco que Silvia haya querido compartir su blog conmigo, pues en él he encontrado una forma muy particular de describir los sentimientos, de contar historias de una forma que nunca antes había leído. Y, sinceramente, quedármelo solo para mi y no dar a conoce su descubrimiento con vosotros, me parecería egoísta. Son entradas que te hacen pensar, reflexionar, ver otros puntos de vistas. Es entretenido y te atrapan desde la primera línea.

Muchas gracias, Silvia. Muchas gracias por compartir todo lo bueno que estaba ahí, pero que sin tu ayuda no habría descubierto.

Sin más, os dejo con el vídeo. Que gocéis del viaje por el mundo.

MUNDO LÚDICO

En todo este tiempo que he estado desconectada de la blogosfera hay aficiones que siguen existiendo en mi vida y otras que no, por falta de tiempo, como era estar en la maravillosa blogosfera. Pero hay otras que han llegado a mi vida para quedarse.

Hoy escribo para hablaros de esa nueva afición o entretenimiento que llena mis horas entre tema y tema de la dichosita oposición.

Y es nada más y nada menos que los juegos de mesa. De niña siempre me gustó jugar a las cartas, cinquillo, el burro, el 7,5... y la gran mayoría de las veces jugaba sola como ahora. Y que conste que no siempre gano yo. Por supuesto hay juegos en solitario y otros, que aún no siendo solitarios, se prestan o por lo menos yo me apaño para jugar sola.

Aunque creo que después del Estado de Alarma, eso va a cambiar. Pues si algo bueno ha traído esta situación ha sido el compartir más cosas con personas con las que no había intimado mucho. Parece mentira, pero sí. Ha sido gracias a esta situación y sobre todo a las nuevas tecnologías, que he descubierto a dos jugones cerca de mi radar, jajaja.

Ya los tengo fichados y convencidos para echar unas partidas a mi colección de juegos que a día de hoy asciende a 73 juegos. Parecen muchos, pero la media que suelen tener los que están dentro de éste lúdico mundillo es más o menos unos 300.

¿Y qué enfoque le voy a dar a esta nueva sección? Bueno, hay varios blogs que hacen reseñas de los juegos, explican las dinámicas de los mismos, comparten su opinión, etc. Por supuesto, también hay canales en YouTube que te aportan una visión muy completa del juego, de forma que te puedes hacer una idea de si es tu tipo de juego o no.

No hay nada como probarlo, pero si no se puede, ya os digo que dichos blogs y canales de YouTube son bastantes buenos, útiles y necesarios para hacerse una idea.

Yo no le voy a explicar las reglas del juego, porque tutoriales hay muchos y las personas que los comparten los explican muy bien.

La orientación que quiero darle es asociar un juego a una amigo, es decir, por qué recomendaría ese juego a equis persona y dar mi opinión sobre el mismo. Una opinión sobre lo que me parece, si me gusta, qué sensaciones me ha aportado...

Pues para saber más del mismo, no os preocupéis que os dejaré los enlaces a algunos de los blogs que conozco, a los vídeo tutoriales y, por su puesto, a las tiendas para poder comprarlos.

Antes de elegir a la primera persona a la que voy a recomendar un juego, comparto con vosotros unas fotitos de mi colección, que me hace mucha ilusión.







Bueno, y qué persona va a estrenar esta sección con una recomendación...

Montse, autora de Isensebotànic, Botánic Serrat y Montse Fotoblog es la elegida. Te tocó, jajaaj.  Para ti, Montse, mi recomendación es Arboretum. Es un juego que cuando lo vi por primera vez, me acordé de ti y pensé: "Este el juego de Montse".

Te dejo un vídeo explicativo del mismo de la mano de Unna.




¿Por qué? Primero porque estéticamente es muy bonito, es elegante, y aunque no son flores, las cartas muestran distintos tipos de árboles que igualmente te permite recrearte en ellos.


En cuanto a su mecánica no es que sea excesivamente complicado pero sí que te pone en un continuo aprieto porque en cada turno tienes que decidir que cartas te quedas y cuáles sacrificas. Creo que esa mecánica te puede gustar. La primera vez que se juega puede ser un poco frustrante por la poca puntuación obtenida, pero eso le pasa a muchos juegos. Es decir, tienes que jugar varias partidas hasta que poco a poco vas viendo la estrategia. Y, una vez, que le pillas el punto es un vicio. 

Sí, este mundo vicia mucho, pero gracias a ese vicio el confinamiento lo estoy llevando un poco mejor. Lo cual no quiere decir que esté súper bien, porque ya sabéis de mi afición a la bici, ay!!! mi reina.

Pero con tanto examen de oposición, tenía juegos sin estrenar o sin haber jugado lo suficiente y ante esta situación, he podido ponerme al día con mi preciada colección. Cuando toque, bici a tope, pero ahora es el momento del juego a tope.


Respecto a este juego hay un edición especial y limitada del juego que es más cara pero más bonito. Eso ya depende de lo mucho que te guste. Hay muchos juegos que vienen con unos componentes aceptables y luego, las editoriales ofrecen "tunearlos" con materiales mejores, que hacen más vistoso el mismo.

Ahora mismo el juego es difícil de comprar porque está pendiente de reedición, pero creo que en esta tienda online lo podéis adquirir.


En el ciclismo se suele decir, "es mi bici y la uso como quiero". En los juegos pasa igual, es mi juego y lo tuneo como me parezca.


En cuanto a los blogs en los que podéis encontrar las reseñas, os comparto aquellos que conozco:

Misut Meeple

Jugando en pareja

Muchachita lúdica

Respecto a los canales de Youtube, ahí van unos cuantos de los muchos que hay.

Zacatrus

221B

d.a.dos

Meepletopia

Jugando con Ketty

Viciados de Mesa


En el siguiente buscador, podréis encontrar si en que tiendas tienen algún juego en concreto y qué precio.



Finalmente, las tiendas online que conozco son:










Ojo, estas tiendas son para comprar online, aunque muchas de ellas tienen tienda física en Madrid y otras como Generación X o Zacatrus las tienen en distintas ciudades. Para comprar juegos de mesa lo suyo es ir a tiendas especializadas en juegos, pues las juguetería tienen algún juego que otro conocido pero ya, no hay tanta variedad como en las especializadas.



Por mi parte nada más, espero que esta pequeña introducción al mundo lúdico os haya picado un poquito la curiosidad por asomaros ante la gran variedad que ofrece esta diversión que permite relacionarse con las personas de otra manera, tal y como decía Platón:


 "Se puede descubrir mas de una persona en una hora de juego que en un año de conversación"


AZUL-VIOLÁCEO

Han pasado semanas.
¿Cuántas? No lo sé, prefiero no contarlas.
Semanas sin ver el azul-violáceo.
Echo de menos ese color.
Echo de menos los buenos momentos.
Momentos de risa, de compañerismo.
Momentos de conversaciones banales o no, para mi no.
Siempre atenta a todo lo que contabas.

En este tiempo incierto,
que nadie sabe lo que vendrá después,
que cada uno lo afronta como puede...
Yo, yo he optado por reírme todo lo pueda.
Risas por la mañana, risas por la tarde.
¿Y la noche? Por las noches estás tú.
Están los recuerdos, anécdotas compartidas.

Sin pretenderlo, sin buscarlo,
te convertiste en mi cómplice necesario.
En mi cómplice para llevar a buen puerto mis ideas.
Sin ti, las sorpresas no habrían sido las mismas.

¿Y las Navidades? ¿Te acuerdas?
Navidades moradas, plateadas.
Las trajimos entre las dos,
a pesar de que deseaste o esperabas que desistiera,
a pesar de que asumí llegar sola,
tú volviste a sorprenderme, siendo partícipe de mi deseo por llevármelas.
Llegaron a su destino, y una, regresó de nuevo al castillo.
Castillo dónde te conocí.
Castillo cuyas paredes han sido testigo de como te miraba sin tú darte cuenta.
Miraba tu belleza exterior. Escuchaba la interior.
Castillo, castillo que guarda el secreto de mi ilusión de volver a verte,
de disfrutar de tu compañía un día, un día más, otro más.

Lo sé, no eres para mi.
Lo sé, esta vez no coincidimos.
Esta vez mis sentimientos y los tuyos van por caminos separados.
Caminábamos juntas, ida y vuelta,
mis sentimientos unidos a mis pasos, junto a ti.
Los tuyos orientados al cielo.

Eres especial, como un ángel, un duende, un ser mágico.

Sí, tengo que aprender a mirarte con otros ojos,
tengo que dejar de pensar en ti.
Dejar que las noches se invadan de vacío,
Dejar que las noches sean sólo noches.
Noches sin el abrigo de esas emociones que tanto me ilusionan cada día.

Pero, ¿cómo olvidarme de un ser tan mágico?