Hace unos minutos que he estado pensando en algo sobre lo que llevo reflexionando desde hace muchos años y que a día de hoy lo tengo más que interiorizado. De hecho, es que si lo pienso bien creo en los tiempos actuales, para mi no tiene sentido verlo como dirían muchos como algo natural. Me explico.
¿Qué necesidad hay de presentar y compartir con tu familia aquella persona que es especial para ti? Esa persona es especial para ti, te hace sentir bien y te gusta compartir con él/ ella tu vida. Pues para qué presentársela a tus padres.
Porque es lo natural, lo normal. Bueno vamos a ver qué se entiende por normal, porque hoy en día hay muchas cosas que deberían aceptarse con naturalidad y no es así. A mi que a estas alturas me vengan a decir qué es lo normal, yo me lo paso por el arco del triunfo. No hay nada escrito.
Que sí, que yo respeto a aquellos a los que les apetece presentar a su pareja a su padres... No lo critico pero que yo paso. No lo contemplo. ¿por qué?
Porque en mi caso sé y he sabido siempre que mi familia no iban a aceptar a esa persona. Lo llevo pensando tanto tiempo que ya la idea de hacer algo que se considera como lo natural, no lo veo tan claro.
¿Cuántas veces ha pasado y pasará que tu madre, padre, un hermano o qué se yo no le ha gustado la novia/novio de su hij@ y se han llegado incluso a meter en la relación? Pues bien para evitar eso, cada uno que viva su vida, manteniendo una relación si es posible, pero ojo, sin meterse, sin ponerse pesad@, insistente en "a ver cuándo nos presentas a alguien". Anda ya.
Muchos dirán que les hace ilusión presentar a su familia aquella persona que les hace feliz, vale, lo entiendo, pero yo esa ilusión no la tengo. La tengo con mis amigos, eso sí. Pero con mi familia no. Es como lo de tener hijos, no me gustan los niños. El famoso reloj biológico en mi caso no ha existido nunca, no se rompió, simplemente nunca lo he tenido.
Complicado, ¿verdad?. Familia por un lado y pareja por otro. Pues por qué no. Las cosas cambian, por qué no puede darse esa posibilidad.
Yo ni familia, pero eso ya no depende de mi.
No voy a renunciar a una parte de mi ni tampoco voy a renunciar a ella. No sé lo que pasará o tal vez sí lo sé, pero esto es lo que hay y elegir me parece un sin sentido.

