Después de más de una semana desquiciada y alterada por la ausencia de internet - cualquiera diría que tengo un problema de adicción- regreso de nuevo al mundo virtual y sobre todo a mi blog que es donde me gusta refugiarme y consigo sentirme un poco más a gusto. ¿Dependencia, adicción de las nuevas tecnologías? Bueno, yo no lo veo así, es decir, prácticamente casi todo está informatizado y para muchas gestiones necesitas internet y el blog es una de las herramientas que más utilizo y por tanto, sí, lo necesito.
Llevo ya meses sin escribir nada y estaba empezando a creer que este blog empezaba a a ser más un fotoblog plagado de todas las tomas que hago de todas las exposciones a las que voy que para lo que fue creado, es decir, una herramienta que no solo me sirviera para publicar aquello que me gusta sino también, sobre todo para plasmar mis ideas, pensamientos, sentimientos... en fin, una espacio de desahogo que con vuestras visitas y comentarios lo enriquecen aún más.
Empezaré comentando que llevo semanas dándole vueltas a algo que se suele decir en muchas ocasiones, creo que con el fin de que a quien nos dirigimos prentendemos con ello que se sienta mejor pero solo conseguimos lo contrario.
Cuántas ocasiones alguien ha estado triste por algo (da igual lo que sea) y ha llegado alguien o nosotros mismos y hemos dicho: "Hay casos peores, hay problemas más serios, pues mira fulanit@ lo que está pasando..."
Sí, siempre va a haber un problema más grave que otro, siempre. Siempre la torre de problemas va a crecer, a crecer y a crecer y por tanto los problemas de abajo no serán nada en comparación con los que se encuentren más arriba o del que se ecuentre el último que se haya incorporado a la torre, el cual dentro de poco será una "nimiedad" en cuanto llegue alguien y diga que hay cosas peores.
Desde luego que hay algunas tragedias humanas que le dejan a uno/ a sin palabaras, sin saber que decir, hacer o cómo comportarse pero mi opinión es que por muy mal que esté el de al lado, por muy grave que sea el problema del otro, eso no va a hacer que te sientas mejor y que tu dolor, malestar desaparezca.
Los demás tendrán los problemas que sean pero eso no va a hacer que tu amargura desaparezca, no se va a ir, no hay medicamento para ello. La tristeza que nos invada a cada uno no va a menguar estén como estén los demás. Eso en primer lugar, y en segundo lugar, desde mi punto de vista me parece mal o por lo menos no comparto quitarle hierro a los problemas de los demás hasta el punto de ridiculizarlos o frivolizar sobre ellos y sí priorizar otros.
Yo soy la primera que he hecho tales comentarios. Pero últimamente, no paro de pensar en quien somos nosotros para decir a alguien que tu problema es una gilipoyez en comparación con el del otro. Pues lo que es una gilipoyez para nosotros para el otro puede ser todo un mundo y viceversa.
A veces por intentar quitarle hierro a una situación ajena lo que muchas veces conseguimos es que la otra persona se sienta hasta peor y ridicula por sentirse así, hasta el punto de hacer creer a los demás que sus problemas no existen. Pues si lo sienten, existirán, digo yo.
Vale, que sí, que insisito en lo mismo de antes, hay auténticas tragedias en muchos hogares pero cada persona es diferente, es un mundo completamente distinto a los demás y no por ello lo suyo va a tener menos valor.
Es que si nos ponemos así, como he comentado anteriormente con el símil de la torre de problemas, al final nadie tendría porque sentirse mal, triste, angustiado... al final lo que en un principio se ve como dramas humanos llegaría a tener la categoría de las tonterías de aquellos que no tienen problemas reales.
Las comparaciones son odiosas y si realmente comparar fuera tan efectivo como para hacer que nos sintieramos de repente tan aliviados qué maravilloso sería todo, qué facil sería alcanzar la paz interior.
A medida que vamos madurando, evolucionando creciendo y teniendo más problemas de mayor calado que cuando éramos adolescentes es cuando vemos que los problemas de antes no eran o bien porque a toro pasado ya se ve más fácil y con una mayor experiencia pues también.
Recuerdo una vez que una profesora de historia nos dijo: "Vuestra única preocupación es estudiar, nada más. No tenéis porque preocuparos para llegar a fin de mes, pagar las deudas, pagar una hipoteca" a lo cual yo respondo: No me digas, qué fácil es todo.
A lo mejor le estoy dando mucha importancia a esto pero es que me molesta mucho cuando llega alguien y te dice que tu situación no es para tanto. Pues es mi situación y punto y tengo todo el derecho a sentirme como me sienta (con ello no quiero decir que retocemos en el barro y vayamos de pobrecitos de la vida, yo desde luego eso no lo quiero pero en la medida de lo posible habría que evitar juicios de valor tan rápidos.)
P.D.: Os he echado mucho de menos