Son las 5:34 de la mañana o de la madrugada o como demonios se diga, del domingo 24 de julio. Hace un rato que he llegado de celebrar el cumpleaños de una buena amiga y sinceramente no me apetece ni flores irme a dormir, más que nada porque me revuelvo y prefiero estar sentada frente al ordenador y escribir aquello que me lleva rondando la cabeza desde hace tiempo pero que por h o por b no escribo por falta de tiempo, porque no me apetece o porque no estoy inspirada.
Ahora es el momento justo, es ahora cuando dispongo de la iluminación que necesito y por ello quiero aprovechar las circunstancias y escribir lo que me parezca.
Durante un tiempo las dos palabras que más pronunciaba eran ¿por qué? y durante el mismo lo que más ansiaba, o eso creía yo, era conocer el porque del ¿por qué? A día de hoy ni me pregunto por qué ni tengo necesidad de escuchar un porque. Paso de los por qué y los porque, no los necesito. Y la sencilla razón o explicación es simplemente que nunca debí haber preguntado por qué y mucho menos haber esperado su porque.
Es decir, muchas veces creemos que necesitamos una respuesta al por qué de las cosas y cuando las personas, circunstacias.... no saben darnos un porque nos sentimos impotentenes, intraquilos... Es como si fuera un sin vivir y no entendemos por qué no hay un porque. Pues porque no lo hay, coño. No le demos más vueltas, cuando no hay explicación a algo no la hay y punto, con lo cual no nos obcequemos en buscar una respuesta y menos en plantearla.
Y no la hay ni la habrá jamás porque en el fondo no queremos obtener una respuesta. Cualquier razón, explicacación que nos puedan dar, aunque sea de lo más razonable, no nos servirá, nos nos sastifacerá. No queremos una respuesta a algo que no entendemos por qué ha ocurrido. Lo que en el fondo ansiamos es volver atrás, como si nada hubiera ocurrido o que las cosas se arreglen y así ahorrarnos las cuestiones y sus respectivas respuestas.
Las cosas, hechos, putadas, faenas, decepciones, abandonos, olvidos... ocurren y punto. Que le den a toda esa mierda. En situaciones así no merece la pena obsesionarse, pensar todo el santo día en por qué, por qué, por qué!!!!
Sé que cuesta no hacerse preguntas porque ni yo misma consigo evitarlo pero no merece la pena plantearse questión alguna. Un hecho nos puede descolocar tanto que perdemos el norte de una manera que no nos damos cuenta hasta que nos viene un momento de lucidez, pero es precisamente en el hecho donde tenemos la respuesta, otra cosa es que nos guste o no, pero de ser lo segundo es lo que hay y no queda más remedio que aceptarlo y seguir como buenamente se pueda y con el paso del tiempo se llega al pasotismo que yo he llegado o que por lo menos en este momento me da todo lo mismo y la verdad es que me siento genial.
Dentro de unas horas no sé como estaré pero ni me lo planteo. Anda ya.
Por un hecho no se puede sacar una conclusión, también es verdad. Pero si hablamos de hechos concatenados en los cuales hay un factor común o son muy parecidos entre sí, nos agrade o no lo que hay detrás de ellos, ya podemos tener una aclaración aunque si os soy sincera yo paso ya de éstas, de los acontecimientos y de cualquier cosa que suponga comerse la cabeza innecesariamente.
Creo que lo mejor es intentar aceptar lo que hay más pronto que tarde, aprender, aplicarte tales lecciones como a uno mejor le convenga o mejor le haga sentir (pues primero está uno y no los demás) y si alguien no está de acuerdo o considera desde su experiencia personal que estás equivocado con tu postura, puedes escucharle porque no vas a perder nada y si crees que efectivamente sus razonamientos son más acertados que los tuyos y te convences más, aplicaté el cuento y si no sigue con tu vida, de la forma que te parezca y con la que más a gusto estés (siempre y cuando no ofendas a los demás) y a vivir que son 4 días.
Ya son las 6:08 y ya no tengo cuerpo para seguir escribiendo. Lo dejó aquí, sin formato ni color alguno como aconstumbro hacer, hasta mañana cuando me levante medianamente bien y quiera dar un aspecto en condiciones a esta movida que os he contado.
Buenas noches, hasta mañana, la luni se va a dormir.