Tras los inventos cuquis que os mostré hace unos días, ahora le toca el turno a estos envoltoiros tan originales y que pueden hacer que algo tan siemple como una barra de pan, tipo baguette (que por cierto, me encanta ese pan) te convierta en la envidia del vecindario. Al menos a mi se me ha antojado que la panadera me de mi baguette en ese envoltorio ;)
Con lo tetera que soy yo, sobre todo en cualquier estación que no sea verano, a no ser que esté de vacaciones por mi querida Asturias, las bolsitas de té con personalidades británicas me vendría al pelo, aunque ya puestos mejor con personajes de dibujos animados que me resultan más encantadores.
Con el miedo que me da de quemarme cada vez que enciendo una cerilla, unas de tamaño extremo no me vendrían mal.
En cuando al tabaco, no es lo mio, pero si con regalarle a mi amigo Cacho Perro unos cuantos dentro de un ataúd consigo que lo deje, creo que ya están tardando en comercializarlo en las tiendas.
Los chicles en las cajitas de colores con caritas simpáticonas haría que me aficionase a ellos.
Con la bolsa estómago contra el hambre un@ se arriesga a que le roben la comida y si es comida chic ni te cuento. Encima en este útimo caso, el robo quedaría impune porque cuanto más valor tenga las cosas, en este caso los alimentos más posibilidades tienes de que quede en nada.Ya sabéis "Cuanto más dinero robes más impunes eres."
El zumo de frutas dentro de una fruta, mmmm hace mis delicidas... pero, jo, que mala idea, que no se puede comer con la pinta tan sabrosa que tiene.
Picha aquí para ver la web.
Y vosotros, ¿con cuáleis os quedáis?



