Como sabéis estuve los pasados Reyes en Madrid y durante mi estancia fui a visitar el Palacio de Oriente cuyo reportaje podréis visitar en adospasosdelparaiso junto con otros más la mar de fabulososos como es el que está haciendo Drea sobre Tenerife con fotos suyas y de Gargon.
Bien, pues una de las habitaciones que más me gustó (me gustaron todas y la visita en general me encantó, os recomiendo que vayáis a visitarlo) fue la sala de los fumadores, cuya postal he subido en adospasosdelparaiso y que por supuesto voy a subir aquí, espero que os guste.



12 comentarios:
Vistosa y llamativa Sala. Muy buena la toma. Saludos.
Ramón
Sí que lo es. La verdad que una sala así no le pega nada usarla para fumar.
Un saludo
Y digo yo... ¿para qué la usarían? jajaja. No hombre no, la pregunta es cómo.
Pues no lo sé, pero soy yo y no le doy ese uso, con lo bonita que es. Yo me quedaba ahí contemplándola horas y horas :)
Después de la actual ley antitabaco la entrada va de perlas jejej Me encantan los colores, es una habitación fabulosa. Un saludo!
Pues sí, es verdad, tienes toda la razón. La imagen me ha venido al pelo, jejeje.
Me alegra que te gusten los colores y la habitación.
Saludos
Una sala preciosa, sería una pena llenarla de humo y estropear tanto colorido.
Además ¿dónde están los ceniceros?
Besitos :D
Eso mismo pensé yo cuando la vi. Y en cuanto a los ceniceros, me imagino que como ya no se usa más que para exibirla se desharían de ellos, eso y que con la nueva ley hay que dar ejemplo ;)
Besos
Añorando quizas viejos tiempos de fumeteo.
Yo no añoro nada de humo ;)
La sala es increíble... una de las más bonitas del Palacio, en mi opinión. Es una visita que se me resistía y, madrileña y todo, o quizá por éso, he tardado más de cuarenta años en ir a visitarlo, ya me vale. Sin embargo, quizá el recuerdo con el que me quedo es la armería; me pareció espectacular la colección de corazas y yelmos, así como las armaduras de los caballos... qué cosa más increíble. Sin ser partidaria de guerra alguna, las armaduras me encantan estéticamente, y cualquier día me calzo alguna, jajaja, pero estilosa, eh.
Valiendo mucho la pena esta visita, creo que aún me gusta más el Palacio de la Granja de San Ildefonso, en Segovia. Las salas y tapices te dejan sin aliento, pero los jardines y, en especial, las fuentes, son un sueño...me encantan. En otoño sobre todo, una preciosidad.
Un abrazo.
Buenas tardes, Silvia:
Creo que voy a tener que volver porque no recuerdo la sala que dices y ciertamente la visita me gustó tanto que por qué no repetir otra vez, cuando se pueda.
De la Granja de San Ildefonso he oído maravillas de ellas pero todavía no ha surgido la ocasión. Me apunto tu recomendación de ir en otoño.
Gracias por la visita.
Un saludín
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