EL OCTAVO Y MÁS SOLITARIO PLANETA

Como siempre el Principito tiene razón. O por lo menos ambos coindimos en nuestra forma de ver la amistad. Esta imagen donada por María Valiente me gustó no solo por ser quien era si no por su mensaje que más claro no podía ser. De todo lo que dice mi amigo el principito, me quedo con lo último:

"Tal vez no merece la pena tener amigos -pensó el principito- si uno siempre va a estar solo"


Os dejo el texto a continuación por si no lo léeis bien:

El octavo planeta estaba habitado por un nativo digital. Tenía un smartphone en la mano y no cesaba de tocarlo con los dedos.

-¡Buenos días! -dijo el principito.

-¡Buenos días! -respondió cortésmente el nativo, pero no alzó la mirada de su aparato. Las yemas de sus dedos no cesaban de posarse sobre la pantalla.

- ¿Qué haces? - preguntó el principito.

- Converso con mis amigos - contestó el nativo sin alzar la mirada.

- Pero estás solo. ¿Dónde están tus amigos?

- Por ahí... Por allá...- contestó el nativo.

- ¿Vamos a mirar un atardecer?

- No puedo - contestó el nativo. - Estoy conversando con mis amigos.

- Pero estás solo.

- No, algunas veces nos vemos en persona. Pero la mayor parte del tiempo nos comunicamos por aquí. Es mucho mejor, no tengo que ir a ningún lado y ellos tampoco.

- ¿Y de qué sirve tener amigos si casi nunca los ves?


- Me ahorra tiempo.

- ¿Tiempo para qué? - preguntó el principito.

- Para conversar con mis amigos.

"Tal vez no vale la pena tener amigos - pensó el principito - si uno siempre va a estar solo."

A mi el facebook no me gusta nada pues sinceramente en el facebook lo que sentí fue precisamente eso, soledad, distanciamiento, frialdad, falta de contacto, aburrimiento y desquiciamiento. Eso de que el facebook es una manera de estar en contacto con los demás... yo no lo veo así. Para mi el facebook y solo es mi opinión (si para otros es otra cosa pues perfecto, que lo disfruten) es una forma de cotillerar virtualmente al personal. Que sí, que se supone que la gente que está lejos y que por tanto tenemos muchas menos posibildades de vernos en persona, el facebook ayuda a acortar distancia. ¿De verdad?, ¿en serio? 

Pues yo creo todo lo contrario. Creo que aquellos que están lejos al final acaban siendo un contacto que está ahí, olvidado pero que cuando salta su cumpleaños entonces nos acordamos. Y en cuanto a los que están cerca pues para qué quedar y verse las caras, si con el chat mierdoso del face nos ahorra tiempo para conversar con nuestros amigos, qué contradición.

Además, otra cosa que he visto que tiene el facebook es que puede ser muy dañino cuando alquien que nos importaba mucho y, resulta que por lo que sea nos hemos enfadado con esa persona, al tenerla como amig@ porque nos resistimos a alejarnos de él/ ella, se está todo el santo día entrando en su perfil leyendo lo que dice, lo que no dice, a quien se lo dice y cómo se lo dice, viendo las fotos que sube, con quien sale, cómo sale (si sonriente, abrazado a alguien...). Con lo cual acabamos más desquiciados porque como siempre vemos más de lo que realmente hay y encima nos hacemos más daño.

Yo una de las conclusiones que saqué es que si alguna vez tenía pareja por lo que pudiera pasar mejor no iba a incluirla en mi face, pero claro si el desamor de pareja duele mucho el de la amistad también, así es que viendo el panorama de soledad y hastío la mejor decisión que he tomado este año y de la que no me arrepiento ni lo más mínimo ha sido vivir en este mundo (sí, que muchos dicen que el que no está en las redes sociales está fuera del mundo, bueno si eso les consuela, por mi que el personal piense lo que quiera) y procurar tener unas relaciones de verdad, un contacto humano como el de toda la vida con aquellos que realmente son importantes en mi vida.

Supongo que todo dependerá del uso que se le dé a las nuevas tecnologías pero no sé por qué me da la sensación que la gran mayoría le da un uso desmesurado, tanto que para muchos el face lo es todo y no pueden vivir sin él y si alguien no les acepta su invitación de amistad o más trágico aún, te eliminan, bfff, entonces ya muchos se lo toman como el fin del mundo.

En fin si eres obsesiv@ las redes sociales te vienen que ni pintado, son un potenciador muy eficaz de la obsesión y la paranoia y si no lo eres igualmente puedes acabar igual, nadie está a salvo.

Es cierto, que el mundo de la blogosfera me tira mucho, pero aunque paso tiempo en él, para empezar no lo veo igual porque para mi, la blogosfera es como una manera de aprender cosas nuevas, unos de otros, luego tampoco paso tanto tiempo en él. Es más si tengo que elegir entre pasar un rato por aquí o pasar un tarde divertida charlando, yendo al cine, de museos o lo que sea con los amigos, me quedo con lo segundo.

Si quiero saber algo de mi gente no entro en los blogs de unos u otros, sino que quedo con ellos o los llamo o en último caso al menos les escribo un email y les pregunto.

En fin yo lo veo así y cada uno es libre de ver y vivir dónde y cómo quiera.

8 comentarios:

Tu reflexión es muy buena, Pixel, pero opino que, como ya hemos dicho en alguna otra ocasión, lo mejor es encontrar el equilibrio.
Si se tienen cerca a los amigos, por supuesto es mucho mejor estar con ellos en persona, pero cuando no es posible, un chat o un mensajito en face siempre hace que la relación de amistad siga ahí.
Otra cosa es "hacer amigos virtuales" a través de las redes, y eso también tiene un equilibrio, porque no es lo mismo tener 18.000 seguidores que unos cuantos con los que más o menos te relacionas y con los que acabas por forjar una bonita amistad en la distancia (como es nuestro caso), quizá por eso te guste más la blogosfera, es más cercana. Esa es mi opinión.

El tema del principito es genial!

Besitos.

 

Yo reconozco que con la blogosfera he hecho buenos amigos virtuales por decirlo de algún modo y con los que espero algún día conocer en persona como por ejemplo a ti. Pero la forma de mantener el contacto es diferente porque cuando yo visito tu blog o el de los demás me resulta divertido, ameno, aprendo o leo curiosidades y no está movido por el cotilleo que es lo que en definitiva se basa el face.

Que todo debe tener un equilibrio, por supuesto, y que seguro que hay personas que lo mantienen como tú pero igualmente creo que hay otras muchas que de equilibrio nada. Eso ya cada uno.

Yo he hecho una elcción y desde luego no me arrepiento pero es mi elección y por tanto ni mejor ni peor que otras.

Un beso

 

Yo me refería a lo que decías sobre la comunicación a través de las nuevas tecnologías en general.
Tu elección es estupenda, es más, se asemeja a la mía, porque yo tampoco acabo de integrarme muy bien en eso del Face y prefiero los blogs.
Comunicarse es lo importante, ya sea a través de un medio o de otro.


Besitos!!! (Espero que algún día podamos darnos unos besos de verdad)

 

Ok, en cuanto a nuestro futuro encuentro te dejo que tomes tú la iniciativa porque lo mismo yo me quedo paralizada sin saber qué hacer

 

Creo que realmente el problema no radica en Facebook como plataforma, sino en la manera de usarlo que tienen algunos. La prueba la tienes en que yo esto te lo he enviado a través de una red social ;-)

 

Sí claro, como he dicho antes, todo depende de el uso que le dé cada uno. Aunque el facebook también con los últimos cambios se lució como mezclar todos los mensajes con la conversación de chat y algunas otras cosillas que no eran de mi gusto y que ya disfruto de su ausencia ;)

 

No creo que prácticamente ninguna de las redes sociales más utilizadas lo sean con el fin de relacionarse. Es verdad que ha pasado tiempo desde esta entrada y, hasta donde se dice y percibo, Facebook ha quedado un poco relegada y se usa de manera anecdótica; ahora Instagram, por poner un ejemplo, ha tomado su lugar.
Es verdad que siempre habrá quien le de un uso diferente a la generalidad, pero creo que tanto una como otra han llenado una necesidad concreta en un momento del tiempo, según la demanda que hubiera. Primero, con Facebook, en un mundo globalizado, falto de tiempo y de interés para relaciones más directas y/o profundas, se adecuó como anillo al dedo a esa circunstancia... cientos de amigos sin interés ni contacto real, para llenar vanas ilusiones de importarle a cuanta más gente mejor, éso sí, sin atención ni calidad real. Después, en respuesta a la necesidad de contenidos aún más desechables , y atendiendo a la mayor necesidad de autoexhibición, Instagram...consumo masivo de imágenes, ya ni siquiera textos en su mayoría, que se vomitan sin digerir para ingerir más.
Puede parecer una opinión muy radical o demonizadora de estas herramientas... que ya no se sabe muy bien si se convierten en ésto por el uso que se les da, o si por ellas mismas incitan a este uso... ¿modifican la conducta social o, simplemente, son espejo de ella? Creo que es una pregunta difícil de responder. Pero vuelvo al inicio del párrafo...opino según la enorme mayoría de lo que he visto y percibido en estas redes sociales; ahora bien, también he encontrado seres y contenidos auténticos en ellas, que me han llenado de verdad, curiosidades interesantes a las que no hubiera accedido de otro modo, posibilidades de dar a conocer inquietudes, distracción adecuada a lo que busco... pero cuesta bucear en ellas.
Ahora bien, que algo de ellas pueda sustituir a una amistad, una palabra, un contacto físico... en mi opinión, jamás. Y dejarse absorber por ello es un error mayúsculo. Por ello lo veo un mundo afilado, en efecto, para quien se acerca a él con una sensibilidad diferente y otras expectativas, como cuentas que fue tu caso...

Muy buena entrada.
Un abrazo.

 

Buenas Silvia.

La entrada en cuestión la escribí justo cuando decidí cerrar Facebook. Aunque, no fue un cierre definitivo, pues al final regresé y no regresé. Es decir, mi perfil está activo pero sin actividad. Entro cada muchos meses y es porque busco información sobre cierta cuestión que solo la hay por Facebook y poco más.

Ahora mismo no sé si como tú dices Facebook ya tiene menos tirón y lo tiene más Instagram. No lo sé, porque como no le hago ni caso.

¿Sigo pensando lo mismo? Pues no sé responder a esa pregunta. Como no me relaciono por ahí, no sé si la sociedad o mis contactos lo usan o no. Lo que sí sé, que desde que me alejé en ese aspecto me he visto mejor, más calmada, sin comerme la cabeza o mosquearme por las hipocresías que veía en la red.

El año pasado que tuve la oportunidad de conocer a mas gente, donde esté lo natural, lo de toda la vida, desde luego prefiero eso que conocer gente virtual. Lo probé en su momento, lo de conocer gente virtual, era la novedad, después de todo, y no vuelvo.

Con el tema de las oposiciones, reconozco que me he alejado de personas y de cosas. He tenido que renunciar a mucho, pero, creo que sólo los que están dentro de esta rueda del esfuerzo, una y otra, y otra, lo entienden.

No obstante, siempre que tengo la oportunidad de reencontrarme con alguien que aprecio, hago lo que sea, me organizo como sea por no perder la oportunidad de ver a esa persona en "en vivo y en directo" antes de recurrir a un WhatsApp o videoconferencia.

Podría decir, "es que tengo que estudiar", "no tengo tiempo"... Pues a no ser que me pilles en plenos exámenes o a punto de examinarme, como sea tengo que quedar, aunque sea media hora. Y visto lo visto, con esta situación que estamos viviendo, creo que como todos, me estoy replanteando cambiar cosas. No digo de mandarlo todo a tomar viento fresco, pero sí encontrar un equilibrio y minimizar el uso del No a muchas de las oportunidades que se me planteen.

Si los demás tiran en exceso de las redes sociales no me preocupa. Cada cual que haga lo que quiera. Los que me conocen, si quieren saber de mi ya saben que tienen medios de contactar conmigo. Cada uno se puede relacionar como quiera, pero yo no entro en ese juego. Es decir, no puedo obligar al resto a que se involucren más. Ni puedo, ni quiero.

He tenido suerte con personas que sí se han involucrado más y otras no. Bueno, es lo que hay. Con las que se ha involucrado, fenomenal y con las que no, pues me repongo como puedo y, finalmente, acaban siendo, un mero contacto, alguien del que me acuerdo cuando me acuerdo. Es duro, leer lo que he escrito, pero yo soy de las que pienso en pagar con la misma moneda, sin intereses, misma moneda y si lo hago así, es después de llevarme un buen chasco. Por tanto, fría no me considero, pero cuando cruzo la línea y asumo lo que hay, no esperes más ni tampoco un retroceso.

Un beso y gracias por tus visitas y comentarios.